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La Habana, ciudad “saludable” (según el diccionario de la CNN)

La Habana, ciudad “saludable” (según el diccionario de la CNN)
La cadena estadounidense incluyó a la capital cubana entre las diez
ciudades más saludables del mundo, por su énfasis en la prevención.
Profesionales de la isla nos dicen cuánto hay de cierto.
Rolando Cartaya
septiembre 11, 2014

La cadena CNN ha elaborado una lista de las diez ciudades más saludables
del mundo, en la que ha incluido nueve urbes del mundo desarrollado,
(Copenhague, Okinawa, Montecarlo, Vancouver, Melbourne, Nueva York,
Jonkoping (Suecia), Singapur y Napa (California). Sólo una ciudad del
mundo en vías de desarrollo integró la selecta lista: La Habana, Cuba.

El servicio noticioso estadounidense explica que en esta élite ha
incluido a “ciudades que facilitan a sus residentes adoptar un estilo de
vida saludable, bien sea por ofrecerles una buena atención a la salud,
por alentar la medicina preventiva, o por reducir la contaminación del
aire”.

Hay otras consideraciones, como la atención a los ancianos, las leyes
contra el hábito de fumar y la felicidad (en Copenhague, Dinamarca, son
más que felices: sólo el 2% trabaja 40 horas a la semana)

“Estas ciudades encabezan nuestra lista porque brillan en una o más
áreas de la salud,” precisa el texto introductorio de CNN.

Consultorio cerrado: La exportación de servicios médicos ha debilitado
en Cuba el programa de atención primaria del médico de la familia (Cubanet)
La Habana fue escogida por alentar la medicina preventiva, uno de los
puntos que engloba la atención primaria a la salud (también comprende
acciones de diagnóstico, curación y rehabilitación, a nivel primario y
local).

La selección de la capital cubana resultaba tan insólita que CNN puso la
venda antes que la herida, en el primer párrafo de su explicación
(“puede parecer improbable, pero…”) y aclaró que sabe que “en gran parte
del resto de Cuba hay una miseria supina”. Entonces, ¿qué fue lo que de
La Habana llamó la atención a los enviados de la cadena, Sanjay Gupta y
Matt Sloane?

La respuesta a esa pregunta son dos índices que el gobierno cubano suele
enarbolar en su empedernida y unilateral “batalla de ideas”, por ser
numéricamente comparables o superiores a los valores respectivos en
EE.UU.: esperanza de vida (77 años en ambos casos) y mortalidad infantil
(5,3 por cada 1000 nacidos vivos en Cuba; 6 en EE.UU). CNN se maravilló
de cómo en la isla se alcanzan esas cifras con una fracción de lo que
destina por habitante EE.UU. ($400 en Cuba, $9.000 en EE.UU.)

Martinoticias.com consultó vía telefónica, sobre este y otros puntos de
la valoración de CNN, a tres especialistas en salud cubanos: los
doctores Eduardo Cardet y Jeovany Jiménez, ambos ejerciendo la profesión
en la isla, y el consultor de asuntos médicos del proyecto legal
Cubalex, y diplomado en cuidados intensivos, Yaser Rojas.

No todos los índices son iguales
Sanjay Gupta, CNN : “Considere esto: la esperanza de vida aquí en Cuba
es de alrededor de 77 años. Eso es comparable a la de Estados Unidos. La
mortalidad infantil figura entre las más bajas del mundo.”

Matt Sloane, CNN: “Considere estos datos: Cuba, un país con 11 millones
de habitantes, tiene una esperanza de vida media de 79 años, la misma
esperanza de vida que en los Estados Unidos. La tasa de mortalidad
infantil es de hecho mejor que en Estados Unidos”

Dr. Eduardo Cardet: Los organismos internacionales van a tomar como
referencia siempre las estadísticas que ofrece el régimen, y para nadie
es un secreto que el gobierno manipula las estadísticas; oculta las que
no le convienen. Independientemente de que se hagan algunas cosas, eso
no quiere decir que las cifras que ellos exponen sean reales. Siempre
han tenido una guerra de comparaciones con Estados Unidos. Es una
política diseñada para enfocar una serie de parámetros con respecto a la
gran superpotencia.

Yaser Rojas: Especial atención se le da al PAMI, Programa de Atención
Materno Infantil, porque reúne varios índices de mortalidad, de
morbilidad, tanto de las madres como de los niños, enfermedades
congénitas, cardiovasculares, del macizo craneofacial.

Dr. Cardet: El Programa Materno Infantil, de atención a la embarazada y
al niño menor de un año está controlado políticamente. Un grupo de
médicos, que más bien son funcionarios del gobierno, controlan esas
estadísticas. Nadie puede hacer por su cuenta un certificado de
defunción de una embarazada o de un niño menor de un año que fallezca.
Lo tienen bien controlado en los hospitales, porque es algo muy sensible
para ellos, lo han tomado como banderín, paradigma de calidad.
Igualmente hay patologías que no se pueden poner en los certificados de
defunción, hay que poner otras cosas, para recrear un ambiente distinto
de las causas de la muerte.

Prevenir y lamentar
Sanjay Gupta, CNN: “Y los cubanos logran todo esto con 1/4 de lo que
nosotros pagamos en EE.UU. ¿Cómo lo hacen?” (..) (Dr. Pedro Estévez,
natural de Chicago, entrenado en NYU, ejerce en Cuba): “Creo que es la
manera en que está organizado el sistema, el énfasis en la prevención…”

Matt Sloane, CNN: “¿Cómo? Una palabra: prevención (…) Ayudan cosas
sencillas, como casi un 100% de vacunación y exámenes de salud regulares.”

Dr. Jeovany Jiménez: Es verdad que en este momento la población infantil
de Cuba está protegida contra más de 13 enfermedades; es verdad el
programa de genética, que atiende a las mujeres embarazadas, diagnostica
a tiempo toda una serie de enfermedades, y asesora a los padres. Ahora,
hay que tener en cuenta que el sistema de atención primaria, como el de
atención secundaria, sufre en este momento en mayor o menor medida un
deterioro estructural y una carencia de materiales para trabajar, y
condiciones de trabajo que a veces llegan a ser deplorables.

Yaser Rojas: Sí, todas las mujeres pasan por una consulta de genética,
pero después no se tiene en cuenta el fundamental programa de riesgos
preconcepcional, que debe tratar a las mujeres en edad fértil para que
tengan un embarazo lo más saludable posible.

Dr. Cardet: Es fácil manipular las estadísticas en cuanto a supuestos
estudios de alta tecnología, que son menos, pero se olvida la atención
que debe recibir un ciudadano por cualquier patología común y corriente.

La joya de la corona
Matt Sloane, CNN: “Cada comunidad cuenta con una red de pequeños
consultorios médicos ubicados en casas cercanas, y con libre acceso a
los policlínicos de barrio.”

Sanjay Gupta, CNN: “Para tener programas de prevención verdaderamente
efectivos, ayuda el tener un médico y una enfermera en el vecindario.
Este es un consultorio del médico de la familia. Abajo está la consulta,
y la médico vive en los altos, en medio de la comunidad. Hay una gran
concentración aquí en la atención preventiva, y es por eso que el médico
vive aquí, para asegurarse de que la gente se ponga sus vacunas, de que
reciba las visitas de chequeo general”.

Dr. Cardet: La atención primaria en Cuba comenzó precisamente por La
Habana en los años 80 con aquel precepto de un médico para cada 120
familias. En la actualidad está muy desequilibrada. Múltiples zonas que
antes tenían médico de familia ahora no lo tienen, sobre todo en áreas
rurales, también en las ciudades. En cuanto a La Habana, han llegado a
tratar de buscar médicos del interior para que trabajen allí, porque hay
amplias zonas que no tienen cobertura. Utilizan estudiantes de la
Escuela Latinoamericana de Medicina, de sexto año, o que están iniciando
su experiencia laboral.

Dale, médico, que tú puedes
Sanjay Gupta, CNN: “Esta doctora ha vivido aquí 20 años. Tiene 784
pacientes en este vecindario, y a todos los conoce por su nombre; a
algunos, desde que eran niños”.

Yaser Rojas: El personal no es suficiente, los médicos de la familia no
pueden abarcar todo, y por eso prestan atención a los programas por los
que mayormente les va a pedir cuentas el MINSAP, como el PAMI. Hay que
tomar en cuenta que en el país, en una misma casa, pueden estar viviendo
tres, cuatro generaciones; que en los barrios marginales surgen cada mes
nuevas viviendas construidas como se puede, a cartón y tabla. Eso ha
hecho que se incremente la población a atender para los médicos de la
familia, que no alcanzan a hacer el trabajo de terreno para tantas
personas. Algunos en la actualidad están atendiendo a más de mil.

Dr. Jiménez: La concepción del programa es correcta. Ahora bien, al
principio se tenía como idea las 120 familias, lo digo por experiencia
porque yo me incorporé bien temprano a ese programa, en el ’94. Luego
fue incrementándose el número de pacientes. Yo, particularmente, llegué
a trabajar con más de mil, y ya en este momento creo que el promedio es
de mil o quizás más”.

Dr. Cardet: En La Habana se han fusionado muchos consultorios del médico
de la familia, y ahora los médicos atienden una población bastante
amplia, lo cual les imposibilita brindar una atención adecuada.

Dr. Jiménez: Pero más que la sobrecarga de pacientes, pesa la falta de
materiales y las condiciones de trabajo que tienen esos médicos. Porque
al principio se tenían en el consultorio todas las condiciones creadas,
incluso un autoclave para esterilizar. Aquello degeneró rápidamente y ya
hace muchos años que la tendencia es aclimatar cualquier cuartucho de
esquina, cualquier establecimiento, que haya estado destinado incluso a
bodega. Se limpia un poco, se le da un poco de cal viva como pintura, y
a veces los médicos trabajan ahí hasta sin agua para lavarse las manos.
Es lo que estamos viviendo en este momento.

Al policlínico no
Matt Sloane, CNN: “(Los cubanos tienen) libre acceso a los policlínicos
de barrrio. Los grandes hospitales de atención terciaria se reservan
para los casos más complicados, y los problemas que se pueden resolver
temprano en las pequeñas clínicas se tratan localmente”.

Yaser Rojas: El policlínico en Cuba forma parte del sistema de atención
primaria. Si tengo una urgencia y el consultorio está cerrado debería
acudir a los servicios de urgencia del área de salud, lo que se conoce
como el “cuerpo de guardia” del políclínico. Pero muchos pacientes
prefieren ir directamente al hospital, porque en el policlínico, muchas
veces, no hay papel de “electro”, no hay un servicio de ultrasonido 24
horas, o no hay radiólogo de guardia. Los casos de infarto del
miocardio, por ejemplo, requieren como tratamiento inmediato la
trombolisis, administrar al paciente estreptoquinasa recombinante para
disolver el coágulo. Ya eso no existe en todos los policlínicos. Está
concentrado en uno solo en cada municipio. Súmele el papeleo, el tiempo
que tardará la ambulancia para el traslado. En estos casos las primeras
horas son claves, así que el paciente prefiere que lo lleven al hospital.

Dr. Jiménez: El médico que está de guardia en un hospital nota a las
pocas horas el flujo constante de pacientes que van con patologías que
podrían tratarse en un consultorio, posiblemente más de la mitad.

Dr. Cardet: A veces en los cuerpos de guardia no hay ambulancia, no hay
un método de estudio tan sencillo como un electrocardiograma, rayos X. A
veces, ni un simple “esfigmo” (para tomar la presión).

Soy taxista… (y bueno, también médico)
Sanjay Gupta, CNN: “Si le interesa el dato, una doctora como ella (la
médico de la familia) gana entre 20 y 30 dólares al mes (…)

(al Dr. Pedro Estévez) “He escuchado historias sobre médicos cubanos que
tienen que hacer trabajos colaterales para llegar a fin de mes, porque
no ganan lo suficiente”.

Dr. Estévez: “Sí, es cierto, no son historias, es un reconocimiento
público de que tenemos dificultades económicas”.

Matt Sloane, CNN: “Algunos críticos señalan que los médicos ganan entre
$ 20 y $ 30 por mes, casi lo mismo que todos los demás cubanos, y con
frecuencia se ven obligados a aceptar trabajos secundarios, como
taxistas, para ganar dinero extra.”

Yaser Rojas: Hace diez años el salario básico de un médico era de 425 a
500 pesos. Hoy con ese dinero todo lo que podemos hacer es pagar la luz,
el teléfono, el gas y el agua. ¿Y qué comemos? Y si tenemos niños
chiquitos, ¿qué les vamos a dar? Ahora vino un aumento en el salario
para el personal de salud pública. Un especialista gana mil y tantos
pesos al mes. ¿Y las guardias que tiene que hacer, las condiciones en
las que tiene que trabajar, los riesgos a los que se somete? No está
acorde el salario con la labor que se realiza. Tengo un colega que dejó
la medicina y ahora trabaja como botero (taxista), pero como ése los
podemos ver en los agromercados, o alquilando películas, o rentando sus
casas, y hasta como jineteras (prostitutas). Otros esperan a poder
cumplir una misión (en el extranjero), que es la oportunidad de
comprarse un televisor de plasma, una computadora…

Un bache que se ahonda
Sanjay Gupta, CNN: “Hay un temor aquí de que Cuba está perdiendo a sus
médicos. Estos ejercen en todo el mundo. De hecho algunos expertos me
han dicho que entre la quinta y la tercera parte de ellos ejercen fuera
del país. El ex presidente Fidel Castro creía en este concepto de
médicos por diplomacia, enviando médicos en misiones humanitarias a
todas partes, desde Angola hasta Haití.”

“Pero si usted ahonda un poco, encontrará otro propósito. Por ejemplo,
en los últimos 10 años Cuba ha tenido unos 14.000 médicos en Venezuela.
A cambio, Venezuela ha enviado millones de barriles de petróleo.”

Yaser Rojas: El que se queda tiene que doblar o triplicar su trabajo,
por el mismo salario y en las mismas condiciones.

Dr. Cardet: Últimamente, con la salida masiva de colaboradores hacia
Brasil ha empeorado (la atención primaria) de manera significativa. Y en
estos días están haciendo un pedido para médicos que quieran ir a
colaborar en Africa. Lo que pasa es que la gente está reticente por el
ébola y otras situaciones allá; pero están buscando profesionales de
forma activa y masiva. Se ha convertido en la principal fuente de
ingresos del régimen.

El “virus” Aedes aegypti
Sanjay Gupta, CNN: “Pero también (está el médico de la familia) para
monitorear si hay algún potencial brote o alguna amenaza inminente.”

Yaser Rojas: Ahora mismo la isla está pasando por una situación
epidemiológica, no crítica, pero sí bien delicada. Somos un país
tropical, lo que favorece la propagación de enfermedades infecciosas,
fundamentalmente respiratorias, gastrointestinales, de las que ahora
tenemos un alto índice, y pienso que es por un fallo en las medidas de
prevención y promoción de salud.

Dr. Jiménez: Estamos hablando de dengue y de cólera. El cólera llegó
hace tres años y parece que llegó para quedarse, ya está asumiendo el
patrón endémico. El dengue ya estaba establecido en Cuba desde muchos
años antes, y vamos a pasar trabajo para eliminarlo. En mi opinión, el
sistema de atención primaria lo ha canalizado de manera correcta hasta
donde ha podido, remitiendo los casos del consultorio al policlínico, de
ahí al hospital. Pero más allá de eso está la voluntad política del
gobierno de “tapiñar” el asunto. Por experiencia personal sé que las
autoridades tienen como política no mencionar las palabras claves. La
prensa no toca la palabra “dengue”, habla de luchar contra el enemigo,
contra el vector, pero se cuida de mencionar “dengue” o “epidemia”. En
el 2006 el país sufrió su peor epidemia de dengue, a lo largo de casi
todo el año, pero si uno va a los periódicos del 2006 no encuentra por
ninguna parte la palabra “dengue” ni la palabra “epidemia”. Con el
cólera hay situaciones puntuales: a veces brotes más grandes, más
pequeños, pero se habla de “enfermedades diarreicas”. Esto va contra la
percepción de riesgo de la población. La gente necesita saber que
tenemos cólera y dengue.

Ciudad “saludable”
Matt Sloane, CNN: “Dicho esto, La Habana es un ejemplo modelo de lo que
las autoridades de salud pública en Estados Unidos han estado diciendo
durante mucho tiempo: es mejor prevenir el problema que tener que tratarlo.”

Dr. Cardet: La salud no se puede medir sólo por indicadores fríos. El
estado de salud es un equilibrio entre patrones múltiples: un estado de
bienestar biológico, sicológico y social. No puede haber salud en una
ciudad llena de contaminantes, donde no se recoge la basura, no se
limpian las calles, donde el acueducto y el alcantarillado están llenos
de salideros, donde la vida es una sobrevivencia, donde existe ya una
tremenda presión para poder acceder a los servicios médicos primarios y
secundarios, donde no existen la mayoría de las veces medicamentos de
primer orden, materiales de cura (…) donde un turno para un ultrasonido
o una operación sencilla puede demorar meses.

Final infeliz
Sanjay Gupta, CNN: “Más tarde ese mismo día estábamos filmando en la
playa, y nos llamaron para que ayudáramos a un joven que se había
lesionado nadando. Me pidieron que ayudara como pudiera. El joven se
recuperó, pero la ambulancia nunca llegó. Y aún si hubiera venido, queda
la pregunta: en un sistema con pocos recursos, ¿habría recibido este
joven la atención que necesitaba? Eso también forma parte de la realidad
que enfrentan cada día los cubanos.”

Source: La Habana, ciudad “saludable” (según el diccionario de la CNN) –
http://www.martinoticias.com/content/cuba-medicina-prevencion-consultorios-cnn/74738.html

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